Isabella Acompaña. Una forma de caminar la justicia
Soy Isabella.
Nací de una certeza profunda: los conflictos no solo dejan expedientes, dejan heridas. Y las heridas, cuando no son escuchadas, se quedan viviendo en las personas, en las familias y en las comunidades.
Acompaño procesos donde el conflicto no es solo jurídico, sino humano. No llego a imponer respuestas ni a acelerar tiempos. Camino al lado, sosteniendo la palabra mientras vuelve a ocupar su lugar.
Creo en una justicia que repara, que reconoce el daño y devuelve dignidad. Por eso, en la Fundación Jurídica y Psicosocial Isabella trabajamos desde la justicia restaurativa, el enfoque de género y los derechos humanos, entendiendo que el cuidado también es una forma de hacer justicia.
Este espacio existe para nombrar lo que duele, compartir aprendizajes y contar historias que sanan.
Si llegaste hasta aquí buscando orientación, escucha o un lugar seguro para comprender lo que estás viviendo, aquí hay una forma de acompañar.
Isabella camina contigo.
Voces que sanan
Cuando la palabra volvió a tener lugar
Al principio, el silencio parecía más seguro que hablar.
Había aprendido que callar era una forma de protegerse, que poner en palabras lo vivido podía traer más dolor que alivio
Nombrar lo que duele también es un comienzo
Durante mucho tiempo pensó que lo que vivía era “normal”.
Había aprendido a adaptarse, a aguantar, a no incomodar. Nadie le había dicho que tenía derecho a poner límites.
Llegó buscando información, no soluciones inmediatas. Necesitaba entender si lo que sentía tenía nombre, si existían opciones, si no estaba exagerando.
El proceso empezó por ahí: nombrar. Nombrar el daño sin culpa. Reconocer que la incomodidad persistente también es una señal. Comprender que informarse no obliga a denunciar ni a decidir de inmediato.
Con orientación clara y respetuosa, comenzó a ver el panorama completo: sus derechos, las rutas posibles, los tiempos que podía tomarse. La certeza llegó despacio, pero llegó.
La restauración no siempre empieza con una acción grande.
A veces comienza cuando alguien se permite decir: esto no está bien.
Eso también es justicia.
Eso también es cuidado.
Aprendizajes desde el Territorio
- Reflexiones nacidas del trabajo real con personas y comunidades. Aquí compartimos lo que hemos aprendido caminando, escuchando y acompañando procesos de justicia que repara
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- Escuchar antes de intervenir: el primer acto de justicia
- El conflicto no es el problema: es la puerta
- Sin confianza no hay proceso restaurativo
Derechos + Cuidado – Línea Magenta
Aquí encontrarás información clara y cercana para comprender tus derechos, identificar situaciones de violencia o vulneración y conocer opciones de orientación y rutas de atención a través de la Línea Magenta.
Pedir información también es cuidarte
Muchas personas creen que buscar información implica denunciar, confrontar o tomar decisiones para las que aún no se sienten preparadas. Por eso, el miedo y la duda suelen aparecer antes de dar el primer paso.
Desde el cuidado entendemos algo distinto: informarte no te obliga a nada. Informarte es una forma de protegerte, de entender lo que estás viviendo y de reconocer que tus sensaciones importan.
La Línea Magenta existe para eso: para ofrecer información clara y respetuosa, sin juicios ni presiones. Aquí puedes conocer tus derechos, identificar si una situación puede ser una vulneración y entender qué opciones existen, a tu ritmo.

